Una cuestión de Fe

Tanto tiempo pensando en negativo, cuando tan solo tenía que sentarme un instante y observar el mundo sin el cinismo de la decadencia moderna.

Tengo Fe en el ser humano porque si no lo hiciese no tendría sentido vivir. Tengo Fe en el futuro, porque todo proceso de maduración toma su tiempo y somos una especie en pañales. Apenas hemos salido de las cavernas, aunque llegásemos a Marte. Tengo Fe en el ser humano porque a pesar de toda la mierda que nos rodea, existe mucha bondad alrededor del mundo. Bondad que es opacada por el polvo que levantan aquellos que desprecian todo salvo su propio miedo, por esos que mueven los hilos creyéndose indemnes.

Tengo Fe en el ser humano porque hemos demostrado repetidamente que podemos ser buenos, que podemos conseguir lo que queramos; pero nos queda tantísimo camino por recorrer para llegar a una especie de sociedad utópica, que da vértigo solo pensarlo. Pero llegará ese día. Llegará, porque como muchos se afanan en decir: el progreso no se puede frenar. Y el progreso humano no se basa en un sistema económico u otro, se basa en la propia supervivencia de la especie. Supervivencia pura y dura.

Avanzaremos hacia un punto totalmente opuesto al cual nos encontramos, mucho mejor y más justo. Lo haremos porque es lo que tiene que suceder, y tiene que suceder porque la especie no podrá sobrevivir más allá de eso. Nuestros genes nos empujan a ser mejores, a pesar de todo. Nos empujan a sobrevivir más allá de la última frontera.

Viviremos mejor, muchísimo mejor. La inmensa mayoría de los seres humanos vivirán bien, vivirán más, serán más felices y el mundo será un lugar mucho más luminoso de lo que es hoy en día, y lo será porque no hay otro camino. El progreso es así, no hay otro modo. Se erradicarán enfermedades, el hambre y la miseria, no me cabe la menor duda. La “mala” noticia es que no lo veremos nosotros, ni nuestros hijos o nietos, quizás tampoco nuestros bisnietos: pero sucederá, porque el progreso es indetenible. Por eso luchamos, por eso persistimos. Por eso seguimos aquí.

A nosotros nos ha tocado vivir en un extraño momento de la historia. Extraño, pues vemos un viejo mundo que se resiste a morir y es capaz de torcer la realidad de las formas más burdas y crueles para sostener el sistema caduco que les lleva alimentando siglos, que les ha hecho creerse poderosos cuando solo sostienen aire entre sus manos. Pero morirán, porque el progreso no se detiene. Y no confundamos progreso con vivir todos en ciudades masificadas, almacenados como si fuésemos productos de Amazon esperando a que nos toque ir a fichar un día más, y producir un beneficio sin valor para una persona a la que no le importas absolutamente nada, salvo engrosar sus cuentas de valores ficticios. Progreso es otra cosa muy distinta.

El viejo mundo nos ha hecho creer que todo lo que vemos hoy es parte del nuevo, pero es mentira. Una patraña, un juego de manos para sostener el engaño un poco más. Pero el progreso no se puede frenar. No eres un eslabón de una cadena inmensa, no eres una gota en el océano. No somos piezas sustituibles de un sistema caníbal, somos seres sumamente complejos e individuales que trabajamos como sociedad para poder conquistar el futuro como grupo, porque si no hacemos eso, estamos condenados a desaparecer. Condenados a la oscuridad. A la extinción. 

Tengo Fe en el ser humano a pesar del ser humano, porque conozco al ser humano. Porque te conozco a ti que lees esto y vales la pena, porque intentas ser mejor persona a pesar de todo, a pesar de que te empujen a no serlo. Luchas y a veces ganas. Sigue luchando, aunque otras pierdas. Tengo Fe en el ser humano a pesar de las divisiones, del egoísmo y de la ambición mal entendida. Porque ambición no es, ni puede ser jamás, acumular y acaparar, robar o masacrar: ambición es prosperar como un todo sin renunciar a nuestra individualidad. Ser libres.

Tengo Fe en el ser humano porque soy consciente de que eso va a suceder, pese a todo lo que pueda tardar, sucederá. Llevamos un suspiro sobre este pedazo de tierra y nos quedan miles de años, millones quizás, ¿vamos a creer que esto es todo? Esto es el comienzo de nuestra historia, apenas hemos acabado el prólogo. 

Salimos del cascarón y nos intentan asustar para que nos pleguemos a ellos, ponernos de rodillas como medida preventiva. Chamanes, mentirosos, timadores y maestros de la prestidigitación social, han moldeado el sistema a su gusto durante siglos, lo han adaptado a sus necesidades encerrándonos en nuestro egoísmo para mantenernos enfrentados contra molinos de viento. Lucha. Han conseguido que todo produzca para ellos: crean leyes a su gusto y medida mientras mueven las porterías cuando les toca hacerlo para que tú no puedas meter gol. Es su sistema, pero siendo conscientes de eso, también lo son de que no es eterno. Los cimientos se quiebran y cada día se sienten más incapaces de sostenerlo.

Por eso vivimos lo que vivimos, porque quizás por primera vez tienen miedo a perder lo que nunca han temido perder: todo. Porque primera vez temen que la idea de ser libres deje de ser algo más que una idea. Temen que tu libertad venza al miedo que han fomentado. 

Temen perder. 

Tengo Fe en el ser humano porque sin ver el futuro, no tengo la menor duda de que en 400 o 500 años este planeta será por fin algo que se acerque a una utopía. Y no me importa no vivirlo, porque creo en ello, y creo en ello, porque el progreso no se puede detener. Tengo Fe en el ser humano porque por primera vez los que mueven los hilos están desnortados. Todo les ha cogido a pie cambiado y viven en la improvisación. Su realidad es que el viejo mundo se muere, se muere porque tiene que hacerlo a pesar de sus esfuerzos por mantenerlo vivo para exprimirlo un poco más.

No te dejes tentar.

Ser buena persona no es difícil, aunque nos quieran convencer de lo contrario. Ser bueno es sencillo, lo difícil es dejar de lado el individualismo tergiversado y el orgullo pernicioso, eso que tanto se fomenta, ¿para qué?, para sostener este teatro que moribundo. Tened Fe en el ser humano. Tenedla porque vamos a conseguir cosas que no podemos siquiera llegar a soñar en estos momentos, cosas que nos parecen magia. Y algún día las generaciones del futuro mirarán al pasado y nos observarán como ese punto de cierre de algo oscuro y el nacimiento de algo maravilloso, la base sobre la que se construyó una sociedad que merece ser salvada.

Tened Fe en el ser humano, porque volveremos a los orígenes que hemos abandonado para conquistar el futuro. Nuestro futuro está en el pasado; y viceversa. Tened Fe en el ser humano, porque vamos a ser algo increíble. Vamos a tocar el sol sin quemarnos. La perspectiva ha de ser tan inmensa en años, que todo lo que nos toca sufrir hoy será una batalla ganada dentro de una guerra que ya están perdiendo. Van a perder, porque no tienen otra opción. Perderán matando, pero perderán.

Perderán porque el progreso es así. Perderán porque ellos no tienen Fe en el ser humano, tienen miedo al auténtico potencial del ser humano.

Perderán porque en el fondo te tienen miedo, y el miedo no mueve nada. No alimenta nada. No sustenta nada. 

Perderán porque deben perder. 

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