El buen compañero de trabajo

¿Qué es ser un buen compañero de trabajo? Digamos que depende muchísimo del punto de vista (trabajador o patrón), pero no tanto de la profesión que despeñes, pues los principios básicos suelen ser los mismos. Pero, sobre todo, ser un buen compañero de trabajo no es lo que la mayoría de personas suele pensar que es.  

No, no es reducir tu descanso a 5 o 10 minutos ‘porque hay mucho que hacer’ o ‘porque no hay nadie en el puesto’. Ese no es tu problema. Tampoco es ‘quedarte cinco minutos más, aunque sea tu hora’. Ese tampoco es tu problema. 

Ser un buen compañero de trabajo, amén de conocer tus funciones, es realizar tus labores en el tiempo estipulado para ello y no permitir que te encasqueten trabajo de más o funciones que requieren la contratación de más personal pero que ‘por factores de producción’, es algo que no acaba de suceder. Y… bueno, como el trabajo ‘tiene que salir’, acabas haciéndolo tú. Claro que, ser buen compañero de trabajo no es caer en esa trampa, eso se lo dejamos a los heredaempresas voluntarios que gustan mucho de dejarse sin vaselina. Porque, queridos, eso de ‘vamos a acabar esto para que no quede’, no es un gesto tan loable como pensáis, máxime si el motivo por el que ‘va a quedar sin hacer’ es porque no hay personal suficiente. No es tu problema. Aunque intentarán que se convierta en tuyo, previa colaboración del pelota de turno, que medrará por cargarte de una responsabilidad que él quiere asumir, porque su cerebro le da para respirar y no ahogarse. No pidas mucho más. 

Luego está desatender las funciones de tu puesto para cubrir las carencias de otro, porque ‘esto hay que pelearlo entre todos’. No, en realidad a los jefes les importa tres cojones tu voluntariedad y ofrecimiento; y a mis compañeros que les den con un dildo de plástico duro. Pero esto tiene otro nombre más viejo y no es precisamente compañerismo. Porque al final del día, eres un vulgar número en una pantalla de ordenador del que van a prescindir sin miramientos, llegado el caso. Y es que, este comportamiento rastrero y zalamero, no te convierte en un trabajador digno de admiración y respeto, más aún si lo que estás haciendo es desacreditar las voces de compañeros más consecuentes que exigen la contratación del personal necesario y que el trabajo que estáis haciendo, se pague como es debido. 

Un buen compañero de trabajo desempeña sus funciones estipuladas dentro de su horario, no va por ahí coleccionando medallitas por la suma de nada en la nómina, echando más tiempo y esfuerzo del necesario. Perjudicas a quienes tienen más cabeza que tú, te perjudicas a ti y perjudicas a los futuros trabajadores que puedan entrar en la empresa. Porque, oh sorpresa, algunos tenemos una vida fuera del redil y nuestra aspiración vital no es recibir una palmadita en la espalda por un zopenco con menos luces que yo, mientras hacemos unas felaciones corporativas,a pesar de saber que nunca nos van a dar nada.  

Si quieres que haga algo más que esté fuera de las funciones de mi puesto, me lo pagas debidamente. Porque, si quieres lealtad, te compras un perro. Porque poner a una persona a desempeñar el trabajo de 2 o 3 personas, lo único que va a provocar es ira, resentimiento, frustración y errores, porque el que mucho aprieta poco abarca. 

Si la carga de trabajo es excesiva para el personal que tienes, eso quiere decir que los ingresos también están desequilibrados al alza, por ende, necesitas más personal. ¿La solución?, más simple que el mecanismo de un botijo.

El hilo de twitter al respecto aquí.

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