Ecoansiedad: miseria con purpurina

Ecoansiedad, dícese de los jóvenes agobiados por la supuesta emergencia climática. Por supuesto que en esta ‘cosa’ llamada ecoansiedad, tenemos comunicadores e influencers que venden sus palabras al mejor postor y se están haciendo de oro en las redes sociales como salvadores de esta juventud perdida de la mano de la razón. ‘Salir del armario de la ecoansiedad’ es posible si escuchas mi podcast, ves los vídeos que hago en youtube y compras mis libros una vez cada seis meses. De esta forma podrás prosperar en el pozo en el que estás metido, porque ese cuento que he fabricado para vender mis productos no existe como tal, pero te estoy vendiendo una novedad que te hace sentir único y especial. ¿Qué más quieres? 

Todo es quejarse. 

Dícese ‘ecoansiedad’ por no decir precariedad. Y es que precariedad suena mal, suena a pobre, suena a miseria, así que los purpurinos han optado por rebautizar a una vieja conocida nuestra para poder continuar ejerciendo poder dentro del mayor timo que ha visto nuestra generación, y las que nos anteceden. Dícese ecoansiedad a la precariedad de toda una generación que volverá a pagar los platos rotos de un sistema que cada 10 años, les hunde un poco más en la miseria. 

No, no existe la ecoansiedad. Lo que tienes de miedo al futuro, a un futuro que te han vuelto a robar cuando parecía que estabas saliendo del hoyo. Tienes miedo a lo que está por venir, porque no tienes esperanzas. Ecoansiedad es tan solo una forma de esconder lo que de verdad sientes: miedo. No tienes estabilidad laboral, económica ni social, tan solo aspiras a un trabajo malpagado donde te exploten durante seis meses, para luego mandarte a la puta calle. Todo esto aderezado con un estado depredador que cada día legisla para prohibirte una cosa más, para limitar tu libertad un poquito más; todo esto con el apoyo entregado de una clase empresarial hedonista y heredaempresas que no han tenido que ganarse algo en su vida. Pero a ti te dicen que tienes ecoansiedad. 

Las empresas que van a salvar el planeta, son las que te están meando en la cara quitándote tus derechos como trabajador y humillándote como persona, porque ya sabemos que a las clases altas les gustan más los árboles y las ardillas que las personas. 

¿Tú eres tonto? Siento decirte que si te tragas este cuento, lo eres. Igual lo que quieres en realidad es que te hagan campañas de visibilidad, un día al año para ti y una gama de colores, con una bandera muy chula, para iluminar edificios públicos y poder entrar en algún que otro chiringo creado exprofeso para que los promotores de la ecoansiedad puedan vivir de tu miseria, como tantos otros. Igual lo que en realidad quieres es eso mismo, ¿no? Entonces no seas tonto. Se están aprovechando de tu miseria cuatro pájaros que desfilarán en el Día del Orgullo Climático, crearán un activismo inmisericorde que se lucrará vendiendo un cuento chino, mientras a ti te cercenarán un poco más las expectativas que pudieses tener de prosperar tímidamente en un mundo de mierda.  

Quizás los jóvenes tienen “ecoansiedad” por pagar de luz y gas 500 euros al mes, la gasolina a casi 2 euros, no comer una semana con 100 euros, o soportar alquileres de 500 para arriba por zulos dignos de ETA. Todo esto sostenido con sueldos que no llegan a los 1000 euros, mientras se comen una inflación del 11% y se hacen a la idea de que esta crisis, también tendrán que pagarla ellos. ¿Qué les queda? ¿Salir de esta crisis cobrando 500 euros? ¿O salir de esto dando las gracias porque te dejan trabajar pagando una cuota de abonado a la empresa de turno?  

No tienes ecoansiedad, idiota: eres pobre. Acéptalo. 

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